Artículo de opinión publicado en El Correo el 15/07/2010
Aner Garmendia - Director general de Ega Master
Durante los días 23, 24 y 25 del pasado mes de junio, más de mil empresas de 135 países de los cinco continentes nos reunimos en la sede de las Naciones Unidas de Nueva York para reflexionar, debatir y acordar un conjunto de estándares dirigidos a mejorar las buenas prácticas empresariales y comprometernos a hacerlas extensivas a áreas aparentemente tan poco "productivas" como los derechos humanos, los derechos medioambientales, las normas laborales y la lucha contra la pobreza.
A nadie se le oculta la necesidad que tienen las empresas -que tenemos los empresarios- de innovar nuestros productos, internacionalizar nuestros mercados, de reducir nuestros costes y tratar de ser lo más competitivos posible, al tiempo que profundizamos en nuestra relación, comunicación y satisfacción con el propio entorno laboral y con los clientes tanto internos como externos. Ahora bien, que más de mil empresas de todo el mundo decidan reunirse en Nueva York para debatir sobre cuestiones que parecen acercarse más al ámbito de la ética y de la filosofía que de la cuenta de explotación merece, cuando menos, alguna explicación.
Para un mejor entendimiento es preciso retrotraerse a 1999, año en el que el Foro Económico Mundial de Davos (Suiza) se propuso un Pacto Mundial entre las Naciones Unidas y el ámbito de los negocios, con el fin de que todos los pueblos del mundo puedan llegar a compartir algún día los beneficios de la mundialización y sea posible promover en el mercado global los valores y prácticas necesarios para resolver las demandas socioeconómicas del conjunto de la Humanidad.
Para sorpresa de no pocos escépticos, el Pacto Mundial se planteó hace ya más de diez años solicitar a las empresas que hicieran suyas, apoyaran y llevaran a la práctica determinadas exigencias en materia de derechos humanos, normas laborales, medio ambiente y lucha contra la corrupcion. Fruto de aquel iniciático Foro de Davos, la cumbre del Pacto Mundial de las Naciones Unidas viene celebrándose desde 2000 cada tres años y el último encuentro tuvo lugar en Nueva York coincidiendo con la magia de la noche de San Juan.
No es fácil resumir en apenas unas líneas los temas trazados en tres días de debate en el seno de cerca de cien mesas de reflexión, de diez participantes cada una. A falta de mejor criterio, se me ocurren personalmente cinco propuestas que desde la perspectiva vasca entiendo merecen ser subrayadas. Por un lado, la necesidad de implicar en el proyecto a las pequeñas y medianas empresas, sin caer en el error de que estas cuestiones únicamente corresponden a las grandes. Por otro, el convencimiento de que, sin menoscabo de la responsabilidad empresarial, ayudaría mucho que las administraciones públicas competentes legislaran, apoyaran y remaran en la misma dirección generando entornos favorables. Tampoco estaría mal que las empresas ya implicadas extendiéramos nuestro compromiso a través de nuestras redes de relación, tanto respecto a los proveedores como las orientadas a clientes y distribuidores. En este sentido, parece necesario idear algún mecanismo que reconozca y premie públicamente a las entidades líderes en buenas prácticas. Y, finalmente, la recomendación de que estos valores éticos y buenas prácticas sean materia de estudio en las escuelas de negocios y másters empresariales.
No faltará quien crea que todo esto son "milongas" que generan mucho gasto y poco o ningún beneficio. Pero se equivoca de plano. Indudablemente quien apenas quiera mantenerse cinco o diez años más en el mercado no tiene más que empezar a bajar la persiana en cualquier momento, pero quien desea perdurar en el tiempo, ganar cuota de mercado y posicionarse en términos competitivos, mejor haría en intentar atisbar el mundo que nos viene.
La historia ha demostrado que la lapidaria expresión "que inventen ellos" acuñada por Miguel de Unamuno no tenía recorrido. Desde entonces hemos aprendido que para nada cabe dejar que otros inventen, innoven, inviertan, internacionalicen o compitan por nosotros. El último y más evidente ejemplo lo encontramos en la sostenibilidad medioambiental. Se puede considerar la sostenibilidad como gasto o como inversión, pero esta segunda forma es la única que tiene futuro, la única que nos puede hacer competitivos. La cuestión no tiene ya marcha atrás, hemos superado el "point de non-retour".
Aunque pueda en principio sorprender, a medio plazo únicamente serán competitivas las empresas que hagan suya la defensa de los derechos humanos, los derechos laborales, los derechos medioambientales y la lucha contra la pobreza. Valores como transparencia financiera, transparencia en la información y prevención de la corrupcion están ya implantados en el imaginario social. Y en esto, como en la mayoría de las variables que afectan a la competitividad, más vale ser de los primeros que de los últimos.
Fuente: El Correo
Fecha: 15/07/2010
Extremadura se perfila como la primera comunidad autónoma que impulsará una Ley de Responsabilidad Social Empresarial (RSE). La comunidad prevé contar después del verano con esta ley, que pretende establecer otra manera de gestionar la empresa, en el sentido de que no atienda estrictamente al beneficio, sino también a la implicación con la sociedad.
El anteproyecto de Ley ya ha pasado los “trámites e informes correspondientes” y que se espera que próximamente entre en la Asamblea como proyecto de Ley. Para el director general de Trabajo del Gobierno autonómico, la ética y los negocios deben ir de la mano, incluso en momentos económicos difíciles. Por este motivo, si las grandes empresas instaladas en Extremadura y las pymes quieren ser realmente competitivas e innovadoras, tendrán que incorporar a su plan empresarial el concepto de RSE.
La futura Ley tendrá en cuenta la necesidad de este cambio e incluirá diferentes acciones formativas y divulgativas destinadas a los responsables de las empresas. Además, la Junta de Extremadura maneja la idea de poner en marcha un sello propio que identifique a las compañías socialmente responsables.
Fuente Expansión
Fecha 02/07/2010
Durante 2009 y 2010 Caja Navarra ha puesto en marcha un servicio de elaboración personalizada de memorias de sostenibilidad (memorias RSE) para pymes. Este servicio se basa en un sencillo cuestionario on-line que se remite a la caja de ahorros navarra que, a partir de las respuestas recibidas, elabora e imprime una memoria de de sostenibilidad adaptada al estándar G3 del Global Reporting Initiativa.El
Instituto de Crédito Oficial (ICO) ha apoyado financiado este proceso, que ha permitido que más de 1300 pymes dispongan ya de su memoria sin coste alguno. El acuerdo que se ha renovado permitirá continuar en este camino y las pymes pueden acceder a los beneficios
a través de la web del ICO.
La iniciativa presenta importantes mejoras respecto al año pasado, tanto en diseño como en contenidos, incluyendo tablas comparativas de los años 2008 y 2009 del desempeño de las empresas en materia de sostenibilidad, para aquellas pymes que ya participaron el año pasado, y que también indicarán el grado de cumplimiento de los objetivos marcados el año anterior.
El año pasado 1.114 pymes españolas publicaron su primera memoria de responsabilidad social gracias a esta iniciativa y se interesaron por ella casi 2.600 empresas. Del total que realizaron su informe de sostenibilidad, el mayor número de participantes procedió de Andalucía (17,1%), seguido de Cataluña (14,7%), Comunidad Valenciana (13,2%), Madrid (13%), Galicia (8,2%) y Castilla-La Mancha (4,3%).
Fuente Xertatu y CAN
Fecha 02/07/2010
La Asociación Española de Contabilidad y Administración de Empresas (AECA) ha presentado una nueva Web para elaborar un estado básico de situación de la Responsabilidad Social Corporativa en la Pymes. Esta herramienta online se presenta de forma sencilla, automatizada, rápida, y con datos comparables de forma inmediata.Junto a la página Web, Aeca ha dado a conocer su Cuadro Central de Indicadores de Responsabilidad Social Corporativa (CCI-RSC). Cuanta con 27 indicadores de diversos tipos, como económicos, sociales y medioambientales, y tiene como objetivo principal facilitar la generación automatizada de información cuantitativa y fácilmente comparable sobre RSC, basado en una aplicación XBRL (eXtensible Business Reporting Language).
Fuente Media responsable
Fecha 02/07/2010
La Fundación Corresponsables convoca la primera edición de los Premios Corresponsables a las mejores prácticas en Responsabilidad Social y Sostenibilidad de todo tipo de organizaciones. Su principal objetivo es el de reconocer las iniciativas más innovadoras y sostenibles en el ámbito de la Responsabilidad Social, así como a los profesionales implicados en su desarrollo.Los Premios Corresponsables distinguirán las mejores prácticas en cada una de las siguientes categorías: Grandes Empresas, Pymes, Administraciones y entidades públicas, Entidades sin ánimo de lucro.
El plazo de presentación de candidaturas termina el 15 de septiembre.
Fuente Media responsable
Fecha 01/07/2010
A pesar de la reciente crisis económica, casi la totalidad de los principales directivos de empresas considera que la sostenibilidad será una de las claves para el futuro éxito de las compañías. Además, creen que dentro de una década se podría alcanzar un punto de inflexión que supondría que la sostenibilidad, la responsabilidad social, quedaría plenamente integrada en sus negocios. Estas son dos de las principales conclusiones que muestra la encuesta realizada por el
Pacto Mundial de Naciones Unidas y Accenture a 766 altos directivos de las principales empresas del mundo. Según esta investigación, la recesión económica no ha supuesto la falta de compromiso de las empresas con la sostenibilidad; por contra, el 80% de los encuestados afirma que ha supuesto un aliciente para aumentar su apuesta por esta materia.
En cuanto al papel que juegan los consumidores como palancas de este cambio que se está produciendo en el tejido productivo internacional también son conscientes de la mayor demanda de productos y servicios que se ocupan de estos aspectos.
Sin embargo, uno de los principales retos a los que debe enfrentarse la sostenibilidad es su integración en las organizaciones empresariales desde un punto de vista transversal en todas las áreas que la conforman.
Fuente Servimedia
Fecha 25/06/2010